Ramón Añorga San Juan: El fin de una era
Ramón Añorga San Juan, nacido en 1808, fue el tercer hijo de Tomás Joaquín y, tras la muerte de su hermano mayor, se convirtió en el último poseedor de los vínculos familiares de Añorga y Olazával. Soltero y sin descendencia, Ramón personifica el cierre del ciclo nobiliario de la casa.
La transición definitiva a los Rezola
Durante su tiempo, la relación con la familia Rezola se estrechó definitivamente, marcando el paso de la propiedad señorial a la industrial.
La venta del patrimonio ancestral
En 1888, Ramón firmó una promesa de venta del caserío Añorga-Aundia a favor de los hermanos Bernardo y Antonio Rezola. Esta transacción se formalizó el 16 de junio de 1889 por un importe de 30.000 pesetas, parte de las cuales se destinaron a constituir un censo que garantizara a Ramón una pensión vitalicia anual de 2.625 pesetas en monedas de oro y plata.
Con esta venta, el patrimonio ancestral de la Casa Solar pasó formalmente a manos de los fundadores de la industria cementera, extinguiéndose la presencia directa del linaje en la propiedad de sus suelos históricos.